Centro de Extensión UBO finaliza ciclo de talleres de Chi Kung enfocados en el bienestar integral
Con una alta valoración por parte de sus participantes, la Dirección de Extensión Cultural y Universitaria de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO) realizó el cierre de los talleres de Chi Kung, instancia que convocó a vecinos y vecinas del sector, así como a integrantes de la comunidad universitaria en torno a una práctica orientada al equilibrio físico, mental y espiritual.
La directora de Extensión Cultural y Universitaria, Claudia Vera, destacó el sentido de esta iniciativa en el marco del compromiso institucional con el bienestar integral. “Como Universidad entendemos la cultura de manera amplia, incorporando prácticas que aportan a la salud mental y al autocuidado. Estos talleres reflejan nuestro interés por abrir las puertas a la comunidad y ofrecer espacios que promuevan el bienestar, el encuentro y el aprendizaje desde distintas tradiciones”, señaló.

Durante los meses de realización, los talleres permitieron a las y los asistentes conocer el Chi Kung, disciplina de origen oriental, a través de ejercicios de respiración, postura y concentración, concebidos como una forma de meditación en movimiento. La experiencia fue valorada no solo por su aporte físico, sino también por generar instancias de contención, pausa y reflexión en medio del ritmo cotidiano.
El profesor a cargo de los talleres, Marchelo Lopehandia, valoró profundamente el proceso vivido junto a la UBO y sus participantes: “fue una experiencia muy grata, una entrega y una recepción muy bonita. Me sentí apoyado desde el primer día por el equipo de Extensión y por las personas que participaron. El Chi Kung es más que un ejercicio corporal: es un trabajo interno, espiritual, que permite fortalecer el cuerpo y sanar desde dentro”.
Asimismo, Lopehandia explicó que el taller se centró en el trabajo integral del cuerpo y la mente, poniendo especial énfasis en la respiración consciente como herramienta para mejorar la claridad mental y reducir el estrés. En ese sentido, adelantó que, como continuidad de la experiencia, se realizarán encuentros adicionales al aire libre para reforzar los aprendizajes y seguir fortaleciendo la práctica colectiva.

Desde la mirada de la comunidad la vecina del sector, Delia Uribe, compartió el impacto positivo que tuvo el taller en su vida cotidiana: “llegué gracias a una amiga que conocí en actividades culturales de la Universidad y lo encontré maravilloso. Para mí ha sido una ayuda enorme para la salud mental, porque cuido a una persona mayor y es un proceso muy exigente. Este espacio me permitió aliviar la mente y sentirme acompañada”.
El cierre de los talleres de Chi Kung reafirma el rol del Centro de Extensión Cultural de la UBO como un espacio abierto y activo, orientado a promover la cultura, el bienestar y la salud mental tanto de la comunidad universitaria como del entorno del barrio, fortaleciendo el vínculo entre la Universidad y la ciudadanía a través de iniciativas significativas y transformadoras.
