«Un buen magíster debe adaptarse a la realidad de sus estudiantes», el camino profesional de Boris Garrido
Dos años después de titularse, Boris Garrido sigue vinculado a la Universidad Bernardo O’Higgins, esta vez como un referente de lo que significa llevar el conocimiento académico directamente a la práctica.
Alumni de Ingeniería Comercial de la UBO y titulado del Magíster en Gerencia y Políticas Públicas, hoy nos habla de su viaje profesional y la importancia de mantenerse actualizado.
Cuéntanos un poco sobre tu vida profesional.
Actualmente tengo dos cargos. Soy presidente del Sindicato de la Tarjeta Líder BCI a nivel país y jefe de Gabinete del Presidente de la CUT. Hasta marzo era director de Caja de Compensación de Araucana, pero hubo cambio de directorio y como es por elección popular, entraron gerentes nuevos.
Bueno, en el sindicato básicamente ver que no haya problemas con las metas, estar escuchando a los socios y resolver situaciones que se dan en el día a día.
En cuanto a mi labor en la CUT está muy ligada a la contingencia, entre negociaciones de salario mínimo, mesas de trabajo con el Parlamento, reuniones con organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y contrapartes de Europa y América. Me toca articular todo ese mundo.
¿Por qué decidiste hacer el magíster en la UBO?
Soy alumni de pregrado de la UBO, así que conozco de cerca la relación que tiene la Universidad con sus estudiantes, esa cercanía fue lo que me motivó a seguir estudiando acá. Pero también había una razón muy concreta: en los cargos sindicales muchas veces nos toca negociar con contrapartes que tienen una preparación académica muy sólida. Sentía que necesitaba adquirir herramientas para estar a ese nivel. La educación en ese contexto, es fundamental. Y adquirir conocimientos para mantenerse actualizado en un mundo que está cambiando constantemente es esencial.
¿Cómo lograste compatibilizar el magíster con una vida laboral tan exigente?
El formato fue clave. Teníamos clases presenciales dos veces al mes, los viernes y los sábados. Eso me permitía trabajar con normalidad durante la semana y estudiar de manera concentrada el fin de semana. Cuando me tocaba viajar por Chile y tenía que faltar, nos enviaban las clases grabadas y trabajos para no perder el hilo. Eso marca la diferencia, porque los módulos son cortos y perder una clase es perder un porcentaje importante del contenido. La Universidad lo entendía y eso se agradece.
¿Consideras que el magíster te entregó herramientas que has podido aplicar o desarrollar en tus trabajos?
Sí, varias. Lo que más rescato es haber podido ver el Estado desde una perspectiva más holística. En clases trabajábamos con compañeros del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de hospitales, de distintas reparticiones públicas. Eso me permitió entender cómo funciona el sistema desde adentro, algo que hoy aplico directamente como jefe de Gabinete. De hecho, ese cargo lo obtuve después de titularme y creo que el magíster fue parte de lo que me abrió esa puerta.
En lo que respecta al magíster, háblanos un poco sobre tu tesis.
Hice mi tesis sobre diálogo social con el apoyo de Juan Somavía, quien fue Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a nivel mundial y creador del concepto de «trabajo decente», el octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU. Lo que más valoro es que la UBO no dejó ese trabajo como un simple informe: la directora del programa, Dra. Paola Juica, lo llevó a instancias más amplias, y la semana pasada me contactaron para transformarlo en un paper. La Universidad potencia el trabajo de sus estudiantes, y eso no es algo que se vea en todos lados.
¿Qué le dirías a alguien que está pensando en hacer un magíster?
Que busquen un magíster o postgrado que se adapte a su realidad. Nuestro país es grande y las personas tienen vidas profesionales exigentes. Un buen programa tiene que ser flexible, con docentes que entiendan las distintas realidades de sus estudiantes. En ese sentido, la UBO lo hace bien.
Y agregaría algo más, la cercanía que tiene esta Universidad con sus alumnos es un valor agregado que hay que saber apreciar. Poder encontrarte con el rector en el casino, o que te haga clases, es algo muy poco común. Eso construye una comunidad real — y eso se nota.
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La experiencia de Boris Garrido evidencia el valor de mantenerse al corriente en un mundo laboral en constante transformación. Los postgrados UBO buscan acompañar ese proceso, entregando conocimientos y herramientas que contribuyen al crecimiento profesional y personal de sus estudiantes.
Conoce todos los postgrados UBO aquí.
